“La Casa” es el título del concierto que combinó letras, sentimientos y recursos tecnológicos que emprendieron un viaje simbólico al subconsciente del cantautor. Sus recuerdos y reflexiones se conectaron de manera profunda con el público, creando una experiencia cargada de sensibilidad artística y emoción compartida.
Santo Domingo, febrero de 2026. Emotivo, cercano, sincero, inspirador e inolvidable fue el reencuentro que protagonizó el cantautor dominicano José Antonio Rodríguez con su propuesta escénica “La Casa”, concebida desde la intimidad y la reflexión que generan sus canciones. Este concierto marcó un acercamiento especial con su público en la antesala del Día del Amor y la Amistad; sin duda, una noche cargada de sensibilidad, recuerdos y buenas canciones.
Con este espectáculo, José Antonio Rodríguez rescató la filosofía del ‘Monólogo del cantautor’, proyecto que presentó con éxito en Casa de Teatro. Ahora lo elevó hacia un nuevo espacio narrativo donde la palabra, la canción y la experiencia de vida dialogaron de manera directa con los asistentes.
Si bien “El monólogo” se caracterizó por su sobriedad y desnudez escénica, “La Casa” representó una evolución natural que se hizo tangible en cada palabra e imagen alusiva al mensaje de sus canciones. Durante poco más de una hora, el cantautor mantuvo el tono pausado, sobrío y confesional que enriqueció al incorporar nuevos lenguajes artísticos que profundizan en la relación entre memoria, palabra y música.
En ese ambiente de total complicidad, su propuesta combinó música, poesía, literatura y recursos tecnológicos en un viaje simbólico al subconsciente del creador.
Con una línea conceptual diseñada y dirigida por Nono Rodríguez, José Antonio Rodríguez actuó dentro de un cubo translúcido, apoyado en proyecciones visuales que transformaron el escenario en un espacio emocional y sensorial..jpg)
Cada canción dialogó con imágenes que evocan la sensibilidad del arte visual cuidadosamente construidas, mientras sus invitados Bebeto García, Fredy Ginebra, Antoliano Peralta, José Mármol, Rebeca Masalles, René Alfonso, Concha Buika, Carmen Imbert, Rubén Bichara y Carlos Salcedo, todos del área de la literatura, la poesía, la danza y el teatro, enriquecieron una puesta que trascendió el concepto de concierto tradicional.
Momentos más simbólicos
Durante este encuentro, el público apreció los testimonios de Juan Luis Guerra, Víctor Víctor y otros artistas que han formado parte de su trayectoria.
Sin duda, uno de los momentos más simbólicos fue cuando hizo homenaje a los hombres y mujeres de la Revolución de Abril y del movimiento 14 de junio que dieron sus vidas confiados en ideales amparados en la libertad, el compromiso de un futuro más certero para la patria dominicana.
Al finalizar esta epopeya, José Antonio Rodríguez salió de “La casa” junto a todos los músicos a quienes agradeció su complicidad. “Muchas gracias por venir, muchas gracias a los músicos, a nuestros patrocinadores por su confianza”. Y agregó “Este concierto en la víspera de San Valentín es un acto de fe difícil de volver a repetir. Qué bueno que en cada edición vamos sumando amigos”.
Recorrido por su trayectoria
El repertorio fue un recorrido por distintas etapas de su trayectoria. Los temas como “Para quererte”, popularizado por Maridalia Hernández; “A veces es mejor la soledad”, “Por poco” y “No busco explicar este mundo” abrieron la noche con una carga introspectiva, seguidos por piezas como “Vive”, “Gracias” y “Como un bolero”, que reafirmaron su capacidad para transitar cómodamente entre la balada, la trova y la canción poética.
El público respondió con entusiasmo a “Por eso canto”, “Canción al wasap”, “Arroja tú los dados”, “Sebastián” y “Atabey”, mientras que el segmento “Canciones de otros” rindió homenaje a referentes de todos los tiempos como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, Juan Luis Guerra y Víctor Víctor, evidenciando las influencias que siguen marcando su sensibilidad artística.
En la recta final interpretó “Valió la pena”, “Una más”, “Hay gente”, “¿Qué tiene de malo?”, “Canción a la amistad” y “He sido”, temas que consolidaron la atmósfera íntima y reflexiva de la velada, especialmente significativa por celebrarse en víspera del 14 de febrero “Día del Amor y la Amistad”.
Acompañado por los músicos Ronny Cruz, Carlos Luis y Granny Alberto Méndez, José Antonio Rodríguez logró una conexión cercana y auténtica. Más que un espectáculo, “La Casa” se consolidó como una apuesta por el contenido y la honestidad artística.
En esta función irrepetible, el cantautor reafirmó el valor de la canción como acto de comunicación, memoria y sensibilidad dentro de la escena cultural dominicana. Para los presentes se convirtió en un momento para recordar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario